Capítulo 43: La leyenda.
En el silencio de la noche sin luna, los lobos guardan sus aullidos ante el temor de ser escuchados por aquellos que llegan con la niebla y gobiernan en las mas terribles penumbras, la existencia inmortal pasa lenta y pasmosa, dejando a sus hijos entre nostalgias perdidas y sentimientos de vacíos.
En aquel ataúd de oro y plata, dormido entre sus mortajas y con sus cabellos tan blancos y prístinos como la nieve en las montañas, el primer inmortal vigilaba el mundo con sus ojos cerrados. Alguna v