Capítulo 48: El amor y la profecía.
Dalila sentía mil explosiones surgir como fuego dentro de ella, aquello, que podría ser tan mal visto en los territorios de los padres de su amado, hacia su sangre hervir en un calor distinto, uno que la hacía desear, uno que le hablaba de mil sensaciones placenteras y desconocidas, logrando entorpecer sus sentidos y hacer flaquear su voluntad, si no se detenían en ese momento, si todo continuaba tal cual estaba ocurriendo, tendría su primera vez en medio de la espesura verde del bosque, y aque