Capítulo 27: La arrogancia de un falso destino.
Narra Cyrus:
Aquella mañana el cielo estaba nublado. Los lobos de la manada se dirigían hacia el granero en busca de comida y de leña para la abrumadora noche que se esperaba; una tormenta invernal se avecinaba, el instinto nos lo decía. Había despertado junto a Antonia, que seguía durmiendo profundamente, pues seguramente se había quedado esperándome en vela una vez más. El aroma a humedad impregnaba el ambiente, llegando desde el bosque hasta nuestro asentamiento, y había salido de la cama ta