Alessandro
Un desastre, en eso se ha convertido los dos últimos días, pues si antes la mocosa parecía tenerme miedo, ahora simplemente se ha convertido en un fantasma dentro de la casa y está empezando a hartarme.
El sonido metálico de la cucharilla golpeando el borde de la taza de café resuena en la silenciosa cocina, un sonido que normalmente no me molestaría, pero hoy me irrita hasta el punto de querer lanzar la taza contra la pared.
La observo desde la entrada, el ceño fruncido, mientras el