CAPÍTULO 84
Lupe
El peso de la tableta de Bianca en el bolsillo de mi delantal se sentía como un trofeo de guerra. Llevaba días con ella en mi poder, escondida bajo el forro de mi colchón durante las noches y pegada a mi cadera durante el día. La pobre niña, tan perdida en sus suspiros por Jaxson nunca se dio cuenta de que se la quité. Es lo que sucede cuando el amor te nubla el juicio: dejas de cuidar tu espalda, y en esta casa, eso es lo mismo que cavar tu propia tumba.
Me senté en mi pequeño