CAPÍTULO 10
Bianca
Me levanté de la cama con el cuerpo pesado, sintiendo cada músculo entumecido por el pánico residual del ataque. Me acerqué al espejo y toqué con cuidado la marca morada en mi mejilla.
Caminé hacia la puerta, esperando encontrarme con el vacío del pasillo y el silencio sepulcral de la mansión. Pero al abrirla, mi corazón dio un vuelco tan violento que tuve que apoyarme en el marco de madera.
Jaxson estaba allí.
Estaba sentado en una silla de madera corriente, colocada justo a