CAPÍTULO 11
Jaxson
Bajé las escaleras hacia el búnker de seguridad en el sótano. Marco me estaba esperando frente a la pared de monitores, con el rostro más pálido que de costumbre. El zumbido de los servidores era el único sonido en la habitación.
— Marco —dije, y mi voz sonó como un trueno antes de la tormenta—. Quiero ver las grabaciones de anoche. Ahora.
Marco tragó saliva y movió el ratón con dedos temblorosos. En las pantallas, la imagen era estática, un gris granulado que no mostraba nad