Marina está en la mesa de la cocina, distraída con sus pensamientos, cuando oye pasos acercándose. Levanta la mirada y ve a Sávio entrando en la habitación. Él parece diferente. Aunque la misma sonrisa amistosa de siempre está presente, hay algo en su semblante que lo hace más maduro y serio que la última vez que lo vio.
— Hola, Mari —dice él, con la voz más profunda y firme, mientras sus ojos la observan con una mezcla de curiosidad y aprensión.
— ¿Sávio? Qué sorpresa —responde ella, sin enten