Víctor caminaba por la sala mientras escuchaba a Raúl al otro lado de la línea. La tensión aumentaba con cada palabra, y trataba de procesar la información rápidamente, pero la gravedad de la situación era innegable y real.
—¿Cómo así? ¿Qué pasó? —preguntó, con la preocupación evidente en su voz.
—Víctor, fue horrible. Estaba saliendo de casa, iba hacia el coche para cenar en casa de un amigo cuando escuché el disparo —la voz de Raúl temblaba, aún asustada.
—¿Eso ocurrió dentro de tu casa? —cue