Después de descubrir que tendría que tratar con Marina profesionalmente, Víctor siente como si un peso aplastante cayera sobre él. El pecho se le oprime y la cabeza comienza a latirle, como si su cuerpo reaccionara a la frustración y a la confusión que dominaban su mente.
Se recuesta en la silla, pasa las manos por el rostro mientras intenta organizar sus pensamientos. Nada parece tener sentido en la oficina. La pila de papeles sobre su escritorio, que normalmente era un estímulo para su concen