La tan esperada tarde de viernes había llegado finalmente, trayendo consigo no solo la anticipación del fin de semana, sino también una carga extra de estrés en el trabajo. Al llegar a la empresa, quince minutos antes del horario, Marina se encuentra con una pila de documentos en su mesa, todos esperando revisión todavía ese día. Suspira, entrecerrando los ojos, al reconocer la inconfundible firma de Víctor en esa sobrecarga.
Sin una palabra de queja, coloca el bolso al lado de la mesa, enciend