—Sugiero que recordemos que también somos nosotros dos en este drama de novela, te juro que este drama parece más de película y del romance, —susurró, sus labios a pocos centímetros de los de él—. Que esta lucha no solo se trata de ellos, sino de lo que nosotros tenemos.
Daniel sonrió, esa sonrisa que siempre conseguía hacer que el mundo a su alrededor se desvaneciera. La rodeó con sus brazos, atrayéndola hacia él.
—Tienes razón —dijo, su voz baja y llena de intención—. Esta noche es nuestra.
Y