Deyanira después de hablar con Celia caminó furiosa por el pasillo de manera elegante como siempre lo hacía. Era alta, esbelta con cintura de avispa y sus caderas redondas sin mencionar que tenía un bello parecer.
Sus labios ahora van apretados para controlar su furia.
El costoso conjunto de traje y pantalón blanco con una camisa azul eléctrico la hacía ver imponente.
Con elegancia abrió las puertas de cristal de la oficina de Gabriel y entró sin siquiera haber tocado, la mirada de la mujer dej