Deyanira estaba realmente furiosa y caminaba con dirección a la oficina del Ceo para empezar a sacar sus pertenencias y regresar a la suya. Ya que da por hecho que el Ceo se queda en la empresa debido a que él mismo solicitó quedarse en una oficina en vez de quedarse en la presidencial.
— ¡Maldita mujer! — gruño con los dientes apretados— tengo que sacarla pronto de este lugar.
En esos momentos su teléfono sonó y de manera despreocupada tomó la llamada sin darse cuenta de quién era la persona