Karen llegó con el corazón destrozado debido a la angustia que sentía por su hermana. Entró a la casa y miró a su padre, y la mirada amorosa del hombre la quebró más, y ya no pudo representar su papel de mujer fuerte, solo se giró y se sentó en la mesa del comedor llevándose las manos al rostro y ahí su alma se descargó de llanto y dolor.
—Ella lo arruinó todo, papá — dijo llorando desconsoladamente – arruinó la oportunidad de salir adelante. El doctor Nicolás no soportó más sus irreverencias y