El aire se siente espeso, cargado de tensión y peligro. El campamento enemigo está rodeado por sombras que acechan entre los árboles, listas para desatar el caos. El olor de la sangre y el sudor impregna el ambiente, pero nada de eso distrae a Einar. Su mirada está fija en Magnus, el alfa rival que lo ha desafiado y que tiene a Lía y a su hijo como rehenes.
El fuego ilumina sus rostros, proyectando sombras feroces en el suelo. Magnus se pasea con confianza, los labios curvados en una sonrisa bu