El amanecer tiñe el cielo de tonos dorados y rosados mientras Lía se despierta al suave sonido de risas provenientes de la sala. Aún con los ojos entrecerrados, siente el calor del pequeño cuerpo de su hijo acurrucado contra ella. Desde que regresó a la manada Stormwood, las noches han sido más tranquilas, pero cada día trae consigo una mezcla de desafíos, alegrías y aprendizajes.
Con cuidado, se desliza fuera de la cama, asegurándose de no despertar al bebé. Sus pies descalzos apenas hacen rui