Lía se sienta en el suelo junto a la cuna de Aiden, observando cómo su pequeño respira tranquilo. Las sombras de la noche llenan la habitación, pero la luz de la luna que entra por la ventana ilumina el rostro inocente de su hijo. Ha pasado tanto desde que su vida cambió, desde que dejó la manada Stormwood, pero esta noche, todo lo que ha tratado de ignorar la golpea con fuerza.
Aiden necesita a su padre.
Por semanas, Einar ha visitado la manada de Caleb. Al principio, Lía pensó que sería una d