La rutina en la manada Riverstone comienza a adquirir un matiz diferente, un aire pesado que Lía no logra identificar del todo. Los primeros días después de su llegada fueron tranquilos; Caleb se mostraba amable y atento, dándole el espacio que necesitaba para adaptarse. Sin embargo, en las últimas semanas, algo ha cambiado. Las miradas de Caleb son más insistentes, sus preguntas más directas, y su actitud protectora parece haber cruzado una línea que la hace sentir incómoda.
Esa tarde, Lía d