Silas.
Tenía que hablar con mi padre antes de irme con Naomi para saber qué carajos sucedía.
Ella se quedó esperando en la sala, y yo fui a la oficina de mi viejo. Entré sin tocar la puerta, de mala gana.
—¿Y los modales?
—No hay tiempo. ¿Me puedes explicar por qué el beta enemigo conoce a Naomi? —cuestioné, arrugando las cejas.
Él guardó varias hojas en una carpeta, su calma solo me ponía más impaciente de lo que estaba. Se levantó, caminando a pasos lentos por la oficina.
—Te dije que no