Vanessa estaba en la cama de su antigua habitación, con Nico acostado a su lado. Sus dedos acariciaban distraídamente el pelaje del perro, pero su mente estaba en otra parte. No podía dormir. No después de la discusión con Alexandro.
Había esperado que, después de todo lo que habían vivido juntos, él confiara en ella. Que no se dejara manipular por su madre. Pero ahí estaba, cuestionándola, poniendo en duda lo que habían construido.
Suspiró y tomó su celular, buscando distraerse. Tal vez Alex l