La fiesta en el jardín de Vanessa y Sofía estaba en su punto máximo. Luces colgantes iluminaban el espacio, la música sonaba animada y Mariana y Damián recibían felicitaciones por su bebé. Todo era risas y brindis… hasta que él llegó.
Un amigo de Mariana de la universidad, Andrés, guapo, con una sonrisa encantadora y confianza de sobra, apareció con una botella de vino como regalo. Apenas vio a Vanessa, le lanzó un cumplido descarado.
—Vaya, Mariana no me dijo que tendría que cuidarme de una di