Colton miró a Piper, buscando las palabras adecuadas para convencerla de dar la vuelta y regresar a casa. Sin embargo, en sus ojos no había sombra de duda, solo determinación.
—Relájate —dijo ella, girando el rostro hacia él y dedicándole una leve sonrisa—. Todo estará bien.
—No puedes estar segura.
—No, no puedo. Y por eso mismo no pienso bajar la guardia en ningún momento. Tienes que confiar en mí.
—Lo hago, siempre. Pero no confío en ella.
Habían pasado tres días desde que Alice había rea