—Sígueme —dijo Hannah, y entró en su cámper. Era mejor si tenían esa conversación en privado y pese al comportamiento de Hunter, no lo creía capaz de hacerle daño. De todas formas, mantendría su celular cerca y listo para marcar a Teo.
Una vez dentro, se dio la vuelta y esperó a que él cerrara la puerta antes de hablar.
—Últimamente, he estado recibiendo esto. —Le extendió un sobre con las fotos que habían llegado a su celular, ahora impresas.
Hunter lo tomó con calma y empezó a revisarlas una