Thiago dio un sorbo a su vaso de whisky y lo sostuvo entre los dedos, haciéndolo girar lentamente. Intentaba aparentar calma, pero los nervios no dejaban de crecer.
Lo curioso era que lo que menos le preocupaba era unir su vida a la de Maya. Lo que realmente le inquietaba era que ella se arrepintiera en el último momento.
Tampoco ayudaba que no la hubiera visto desde aquella mañana. Más de una vez, desde que regresó de la oficina, había estado a punto de buscarla solo para comprobar que no hab