El audio que Thiago había grabado de su conversación con Byron llegó a su fin, dejando la oficina sumida en un silencio pesado.
—Maldito idiota —dijo Maya, rompiendo por fin el silencio—. Cómo me gustaría tenerlo enfrente para decirle un par de cosas.
Aunque Thiago le había contado todo lo ocurrido, no le había hecho escuchar aquella grabación. De hecho, habría preferido que jamás la oyera para evitarle ese mal trago.
—No puedo creer que alguna vez estuve con él. Me gustaría tanto poder odiarlo