Naomi abrió los ojos lentamente y frunció el ceño al sentir el dolor en la cabeza. No era intenso, pero sí lo bastante persistente como para resultarle molesto.
Se incorporó con cuidado, llevándose una mano a la frente, y su incomodidad aumentó al notar que el cuerpo también le dolía.
—Genial… —murmuró, con fastidio. Probablemente iba a enfermarse.
Se puso de pie, pero un leve mareo la golpeó. Volvió a sentarse, esperando que eso ayudara, aunque no hizo mucha diferencia. Cerró los ojos un insta