Ethan se dio la vuelta al escuchar unos pasos. Una sonrisa se formó inevitablemente al ver a Naomi. No se había arreglado especialmente, pero aun así se veía hermosa, como siempre.
Ella se detuvo a un par de pasos de él. Su postura era rígida y su expresión no dejaba ver qué estaba pensando.
Se quedaron mirándose en silencio durante unos segundos que se sintieron más largos de lo que eran.
—Podríamos ir a la piscina, a esta hora no hay muchas personas —dijo ella finalmente.
—Descubrí que hay un