Ethan dejó su vaso sobre la mesa y miró a su amigo, que revisaba su reloj de muñeca por segunda… o quizá tercera vez.
Soltó una risa por lo bajo.
—Estoy consciente de que no soy miss simpatía, pero tampoco soy tan mala compañía.
Colton giró hacia él y le dedicó una sonrisa breve.
—Lo siento —dijo—. No puedo evitar preocuparme por Piper. Cuando ella y Naomi salen de compras, se emocionan demasiado y me preocupa que pase demasiado tiempo de pie.
Se decía que las mujeres embarazadas tenían un bri