En cuanto sus labios se tocaron, Piper sintió como si algo se desatara dentro de ella. El mundo se redujo a ellos dos y a la cercanía de sus cuerpos; todo lo demás dejó de importar. El beso pronto se volvió más profundo, más urgente.
Piper terminó a horcajadas sobre Colton, con las rodillas hundidas en la arena y las manos aferradas a sus hombros. La boca de Colton tenía un ligero sabor a vodka, y aquello solo intensificó su deseo.
No tenía idea de que un beso pudiera ser tan erótico, tan explo