Naomi trató de ocultar su sonrisa al ver la expresión atónita de Ethan.
Había tenido que armarse de valor para salir así. No es que no se vistiera de esa forma cuando estaba en casa, pero resultaba extraño mostrarse así delante de él.
—Tienes la pizza —dijo, acercándose con toda la seguridad del mundo, aunque sus piernas se sentían un poco débiles. Era difícil actuar con normalidad cuando Ethan la estaba mirando con tanta intensidad.
Tomó la pizza de su mano y se dio la vuelta.
—Maldición —susu