Al oírlo preguntar eso, el corazón de Lauren dio un vuelco violento. Lo miró fijamente, con los ojos encendidos por una mezcla de pavor y furia contenida. —¿De verdad me estás diciendo que me engañaste con esa mujer? ¿Con la hija ilegítima de Arthur?
Damian se quedó atónito ante la crudeza de la acusación. La impaciencia le recorrió el cuerpo; se giró y caminó hacia el sofá de su habitación con paso pesado. —¿De qué estás hablando, mamá? No es lo que piensas. Sienna y yo no tenemos ese tipo de