Sienna no esperaba que Damian fuera tan tajante con esa exigencia. Su voz vaciló de inmediato. —Pero, Damian...
—Bórralo ahora mismo —la interrumpió él con una frialdad que no admitía réplicas.
Dicho esto, colgó bruscamente. Sienna bajó el teléfono y miró a su madre con una mezcla de ansiedad y miedo. —Mamá, esto se ve mal. Damian estaba furioso. Esto debe ser grave... ¿Hasta qué punto estará enfadada Adelina? ¿Y si fue a llorarle al Patriarca Rupert? ¿Y si Rupert ya regañó a Damian por mi culp