El doctor ricitos me lanzó las llaves de su vehículo y no me dejó de otra que subirme al asiento del piloto y conducir rumbo a mi hogar.
Ambos íbamos en silencio, es que ¿qué le podía decir? Después de lo que me dijo en ese baile podía entender lo que sentía hacia mi hijo, era como si él se viera en un espejo y a través de mi hijo él luchara por hacer todo lo que no hicieron por él.
Quería saber de su historia, ya conocía ciertos episodios por boca de otros, pero ahora que estaba junto a mí sen