37. Un mes
No, aún no lo consideraba prudente. Ella misma necesitaba tiempo para procesar todo.
―Gracias, papá. De verdad, gracias.
―No tienes que agradecerme nada, María. Quiero lo mejor para ti, y aunque entiendo que la situación con Félix te haya hecho dudar, quiero que sepas que tu relación con él, no tiene nada que ver con tu trabajo. Sé que no es fácil, pero eres fuerte, inteligente y tienes un instinto para este negocio que pocos poseen. Yo confío en tus capacidades.
Las palabras de su padre resona