Después de un mes en el que intenté mantener mi vida a pesar del enorme sufrimiento, recibí una carta del señor Liam, una amenaza más para obligarme a casar con su hijo. No me quedó otra opción que pedirle a Luis que me diera el dinero suficiente para viajar a California, y que hiciera los trámites correspondientes para eso.
Unos días después todo estaba listo, yo misma me dispuse a buscar mi muerte, era la única opción que quedaba
Durante el viaje me dediqué a revisar las indicaciones que Luis