(Clara)
El consultorio era demasiado blanco, demasiado limpio, demasiado silencioso, como si todo estuviera diseñado para transmitir calma, pero en mi caso solo lograba hacer más evidente lo sola que estaba. Me senté en la camilla con las manos entrelazadas sobre el regazo, mirando un punto fijo en la pared mientras intentaba regular mi respiración, como si eso fuera suficiente para mantener bajo control todo lo que llevaba dentro.
Cada segundo ahí se sentía distinto.
—¿Primera revisión? —pregu