(Clara)
Pasaron varios días.
Días largos, tensos, llenos de una espera que se sentía interminable. Cada mañana despertaba con la misma sensación en el pecho, como si algo estuviera a punto de romperse, y cada noche me acostaba sin respuestas. Los resultados ya no dependían de mí, ni de médicos, ni de decisiones. Estaban en manos de esa familia.
La familia Castellanos.
La mañana en que todo se definiría llegó sin avisar. Apenas había terminado de arreglarme cuando escuché el sonido de un mo