Volver a la ciudad no se sintió como regresar a casa, sino como entrar a un lugar conocido donde, de alguna forma, todo había cambiado sin avisar. Me quedé unos segundos dentro del auto mirando el edificio, como si pudiera convencerme de que esto seguía siendo mi vida de antes, aunque sabía perfectamente que ya no lo era.
—¿Vas a entrar o estás considerando seriamente desaparecer otra vez? —preguntó Adrián con esa calma suya que empezaba a irritarme… y gustarme un poco más de lo que debería.
Lo