Mariana:
Me resisto. Negada al exterior pero dudosa interiormente. Él me observa serio, como si sus palabras fuesen sinceras y merecieran respeto.
—Vamos —insiste. Pero esta vez da un paso al frente. Levanto la mirada y enfrente suyo me siento pequeñita—. Dime una cosa, y sé sincera, ¿te apetecería tomar un baño conmigo si te lo propongo? Sin compromisos, un simple baño.
Abro mi boca para contestar, pero la inseguridad de mis intenciones me hace dudar y la cierro de golpe. Bajo la mirada. Su m