La última noche en el exclusivo resort de la montaña debía ser una cena de despedida elegante y tranquila. El restaurante del hotel, una estructura imponente de cristal y madera noble, vibraba con el murmullo de la élite y el tintineo de copas de cristal tallado. Julieta y Fernando charlaban con unos conocidos en la mesa contigua, mientras Leo se concentraba en su postre, ajeno a la tormenta silenciosa que se gestaba entre los dos adultos frente a él.
Mia lucía radiante. Llevaba un vestido de s