Narrado por: Liam Black
Si el infierno existe, no tiene fuego ni azufre. Tiene una bañera de hidromasaje, un patito de goma que Noel dejó "por error" en el estante y a mi esposa sosteniendo una esponja con una mirada de determinación que me aterra más que una caída en la bolsa de valores.
—Liam, deja de quejarte. El doctor dijo que no puedes mojar el vendaje de la incisión, así que quédate quieto en esa silla de baño —ordenó Mia, remangándose la camisa y recogiéndose el pelo en un moño desorden