La tarde en Nueva York era de un gris plomizo, reflejando el ánimo de Mia mientras recorría los pasillos de Black Industries. Liam se había llevado a Leo a la entrevista en la academia y luego, en un acto de pura arrogancia y sin pedir permiso, lo había trasladado a su oficina. Mia estaba furiosa; Leo aún necesitaba descanso y el entorno estresante de Liam no era lugar para un niño en recuperación.
Cuando Mia llegó al piso ejecutivo, el silencio sepulcral de la planta fue roto por un sollozo aho