Su sueño estaba siendo muy diferente al de la noche anterior, notaba como el aire comenzaba a hacerse más denso y entraba en sus pulmones con algo de dificultad, obligándola a respirar de forma más corta y más rápida, se sentía sumergida en un letargo que la iba mareando dulcemente, el cosquilleo iba subiendo por sus piernas y sentía el roce de la sábana acariciándole la piel mientras iba perdiéndose en las sensaciones que las caricias que iba recibiendo le arrancaban. Los besos en los muslos s