Su sueño aquella noche había sido intranquilo, vagaba por una serie de imágenes sin coherencia entre ellas, pero en toda y cada una lo veía indiscutiblemente a él, a Aysel. En alguna de las escenas aparecía como le conocía, como el señor lobo de estas tierras, en otras, como un humano viviendo una vida agitada en busca de algo que ella también buscaba. No podía dejar de experimentar la inquietud en sus sueños ante la idea que él obtuviera aquello antes que ella, tenía miedo de las decisiones qu