Capítulo 30. Cambio de planes
Por la mañana, Muriel se despertó con la sensación de que no había dormido absolutamente nada. Y era la verdad.
Se había acostado más tarde de lo usual, y la inquietud, física y mental, la hizo dar vueltas en la cama medio dormida.
Por fin, incapaz de seguir acostada y demasiado temprano para ser domingo, tomó la decisión de levantarse y hacer el mejor desayuno.
Ya que no podía dormir, al menos se distraería cocinando, que era uno de sus mejores cable a tierra.
Bajó las escaleras en medio del