Capítulo 60. ¡Te advertí que esto acabaría mal!
En pocas semanas, Muriel había recuperado su color, su embarazo avanzaba maravillosamente y la convivencia era perfecta.
Santiago la cuidaba mucho, pero el reposo seguía siendo absoluto, al punto que el obstetra directamente la visitaba en la mansión, ocultando a duras penas la sorpresa de encontrarla precisamente allí, junto al famoso empresario.
Lo único difícil de sobrellevar era tener que mantener la distancia en la cama, pero ambos tenían suficiente paciencia y cuando los movimientos de