Capítulo 15. Satisfacciones inesperadas.
Ese día fue uno de los más largos dentro de la ordenada y casi sin estrenar oficina del joven Santiago Esquivel.
Llevaba tiempo evadiendo estar allí, que era insólita la sensación de estar trabajando con tanta minuciosidad en el plan de negocios que salvaría la empresa que era el legado de su familia.
Ahora que lo hacía, él descubría la magia de una vocación que había relegado por alguna clase de rebelde orgullo.
Por supuesto, la compañía de su nueva asistente era un aliciente extra para perman