Mundo ficciónIniciar sesiónJackie retrocedió lentamente hacia el balcón sin darle la espalda.
¡Santo cielo! No lo harás ¿verdad? – Le preguntó incrédulo. Y ella se limitó a sonreír traviesamente para ocultar su nerviosismo.
Déjame salir por la puerta y todo esto será innecesario.
No vengo a hacerte daño. – Le dijo dejando claro que no se iría.
Eso yo no lo sé ¿Qué quiere un hombre como tú de una mujer como yo?







