Jackie aparentaba beber de su copa, llevaba más de una hora allí sentada viéndolo comer como un cerdo y beber sin parar, convenientemente la tenía atada por el cuello con una soga que él controlaba con su mano. Había ráfagas de lluvia que no les daban de lleno por el resguardo de las palmeras y arbustos salvajes, todo parecía indicar que la tormenta llegaría con todo su poder en poco tiempo, había relámpagos y rayos, estar tan cerca de las palmeras le hacía pensar a Jaquie que bien podían morir